¿Por qué… qué por?

Por qué, qué por

Perdóname. Te haré muchas preguntas hoy, aunque no espero respuesta. Perdóname que convierta el diálogo en monólogo. Te pregunto a ti y en realidad me pregunto a mí, le pregunto al viento… hoy todo es polvo en el viento.
No temas, no necesito respuestas, no existen, solo necesito formular preguntas en voz alta, lanzarlas al aire y liberarme de su opresión. Lo sé, quieres ayudarme, ya lo haces, solo escucha, solo permanece a mi lado, solo soporta el temporal conmigo.
Otro día seré yo quien te deje mi hombro y mi soledad.
Te canto mi canción favorita, la más suave, la más bonita. Sabes que me gustan otras pero creo que ésta, que es la que hoy necesito cantarte, es la más bonita canción que escuché en mi vida. Y es cierta, todo es polvo en el viento, las respuestas están en el viento, entre el polvo, quizá por eso lanzo mis preguntas, para que se enlacen con las soluciones correctas y bajen a la vida, a la tierra, a mi vera y arreglen mis desaguisados.

Empiezo. Cierro mis ojos solo por un momento y el momento ya se me ha ido y todos mis sueños pasan ante mis ojos…

¿Por qué me duele la cabeza si me la cortaron hace dos meses? ¿Por qué debo permanecer insomne cuando el mundo sueña libre y duerme? ¿Por qué tanto correr para nada más llegar trastabillar, desequilibrarme y despanzurrarme? ¿Por qué vienes sin paraguas si está lloviendo a mares? ¿Por qué te vistes el vestido que me muestra tus lunares? ¿Por qué no sale el sol? ¿Por qué John Milner ya no vive aquí? ¿Por qué tienes dos nombres y ocultas el que usas y gritas el que escondes? ¿Por qué no me permites beber de tu manantial aunque me alimente de tus carnes? ¿Por qué tantas preguntas? ¿Por qué ausencia de respuestas? ¿Por qué no me enseñaron esto en el colegio? ¿Por qué la sábana está fría y la cama vacía y no acierto a adivinar si te levantas o me acuestas? ¿Por qué abres las ventanas? ¿Por qué cierra puertas? ¿Por qué en noches de abril marcea mayo? ¿Por qué doblan tus campanas? ¿Por qué, por qué, por qué…? Te lo preguntaré de otra manera ¿Qué por, qué por, qué por…?
¿Por qué el viento murmura tu nombre? ¿Por qué el polvo se vierte en el mío?… ¿Por qué la misma vieja canción? ¿Por qué soy solo una gota de agua en un mar sin fin? ¿Por qué el violín suena a mi espalda si el dorsal se pone en el pecho? ¿Por qué el dinero no puede comprar otro minuto más contigo? ¿Por qué somos solo polvo en el viento, en mi viento, en tu viento?

Ya te lo dije, no intentes responder, mejor bésame, o no, mejor aún, abrázame, pon el bálsamo de tu piel en mi piel, déjame que por fin desnude mi alma de palabras y me quede solo, desnudo, callado; desnudo, callado, solo; callado, solo, desnudo.
El tiempo es corto, la canción se acaba, quise decir tanto que al final no dije nada.

All I´m is dust in the wind.

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