Vértigo

 

Hay una palabra que no encuentro, yo que estoy de ellas ahíto, a ver si alguien es capaz de ayudarme a encontrarla.
Perseguí un sueño a toda prisa. Corrí tras él con desesperación y cuando lo iba a alcanzar me di cuenta de que no me pertenecía y lo dejé marchar, permití que se escapara.

Decepción.

Hay suelos que me acogen y que tampoco siento míos, el mío está lejos, en el frío, como aquel sueño. Tan lejos está y tan gélido que siento que ya no es mío, que ya no soy suyo. Que lo he perdido, que me ha perdido, que me he perdido.

Ruido.

Hay sonrisas fingidas que son más sinceras que las verdaderas. Están en los sueños que sueño cuando escribo y así busco palabras para sobrevivir, para escribirlas, para soñarlas, para desnudarme con ellas esta cercana primavera.

Sombra.

Hay verdades fingidas que me provocan sonrisas o muecas. Después de tanto correr llegué a la meta y no había nada de lo prometido, nada de lo soñado, nada de lo sobrevivido, nada de lo escrito. Solo una puerta cerrada y oscura, siete sueños a cobro revertido y una promesa velada por el humo que oculta la verdad, la vida, las palabras, los gestos…

Verdad.

Obligado a seguir soñando me acuesto para soñar despierto una nueva pesadilla y entonces rompo las páginas escritas, quemo las palabras, parto el lápiz y emborrono la nueva partitura. No queda ilusión, se ha perdido en alguno de los sueños dormidos, o de las promesas fingidas. No quedan estrellas que me indiquen el camino, ya no me iluminan.

Oscuridad.

Necesito tu ayuda para encontrar la palabra que me falta, préstame tu fuerza, tus alas, tus sueños, tus madrugadas, tu música. Toma mi alma y cóbrate lo que te deba y cuando estemos en paz desátame para que vuelva al desatino de mi destino y pueda enterrar el hacha de guerra. Préstame palabras hasta que encuentre la que me falta, la que define este espejo empañado en el que ya no me veo, en el que a duras penas te atisbo, donde ya no estoy, donde ya me he ido.

Nada.

Una guitarra suena lejana, cinco estrellas y una luna, y esa melodía me hace soñar con la espuma de una nueva libertad.

Vértigo.

Grito en silencio palabras buscando la que me falta.

Decepción.
Ruido.
Sombra.
Verdad.
Oscuridad.
Nada…

Vértigo.

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One comment

  1. El ser humano es frágil a sus emociones y muchas veces las situaciones de la vida, la pérdida, la ausencia, la tristeza, el desencanto llevan a una espiral gris en la que parece que nada tiene sentido. Cualquiera pueda identificarse con esto. Buen microrelato Ángel. Un saludo. Gerardo

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