The Man in Black

 

Hace algún tiempo, extramuros de la adolescencia, me gustaba vestir de negro. Me parecía un color elegante a pesar de su apariencia sombría y gris. Hoy no nos faltan razones para vestir así.

De negro siempre lo verás, y de negro siempre Johnny Cash aunque muchos no sepan quien fue, ni quien es, ni quien será.

De negro la <<Unidad Uno>> surcando carreteras sin cesar y de negro The Man in Black. De negro por los pobres y por los vencidos, por el joven abatido y por el preso, por los que envejecen en soledad a la sombra de una pensión exigua y amenazada porque alguien se hizo rico escondido detrás de su corbata sin moverse de su sofá.

Y tú, ¿de qué color te vistes hoy? Hoy, que la injusticia reina en este reino que no necesita reyes. Hoy que la gente va a los comedores sociales porque no sabe cocinar, ¿cómo te vistes tú?, ¿qué color luces cuando vas a votar?

Supongo que consideramos que nos va muy bien así, con nuestros coches lujosos y nuestras ropas de marca y nuestros móviles y … Hoy que alguien puede permitirse el lujo de comprar un reloj por noventa mil euros cuando otro no tiene nueve para pagarse un menú del día en un restaurante barato. Hoy que tiene que haber uno pasando hambre para que el otro nade en la opulencia. Y lo peor es que entre estos y aquellos está la clase media, la clase mediocre y sin clase que calla y otorga mirando a otro lado o mirando hacia arriba ensimismados. Aspiran a conseguir el poder adquisitivo del que gasta en una joya lo que otro no ganará en toda su vida y se olvidan de mirar al de abajo, al oprimido, al jodido, al que no tiene nueve euros ni trabajo con el que poder ganarlos.

Yo voy de negro por el que no tiene para comer pero también por ese, pobre idiota, de la clase media y mediocre, eterno aspirante, o ese otro que intentará dar el salto, fracasará y caerá de bruces con sus sueños al peldaño del que no quiso mirar.

Yo tengo claro de cuál de los dos estoy más cerca y por tanto sé por qué razones debo pelear desde mi modesto puesto en el escalafón.

Él canta esta canción y viste de negro en los escenarios de la música y de la vida; Johnny Cash cantó muchas canciones llenas de pena y preocupaciones caminando por la cuerda floja; yo poco puedo hacer, tan solo escribir este re-latazo, y los tres vestiremos de negro luto hasta que la luz no brille de verdad.

¿Y tú? ¿De qué color te vistes? ¿A qué escalón aspiras? ¿Qué estás dispuesto a hacer? ¿Qué puedes hacer tú?

Mira hacia dentro y carga con tu cruz.

Yo seguiré siendo el hombre de negro por aquellas vidas que pudieron haber sido.

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2 comments

  1. Como bien dices re-latazo… flecha en la diana, dedo en la llaga, palabra dicha. Escuchamos al vecino quejarse, pero sabemos que apoya a quien maneja el dinero. No se castiga al que traiciona con el dinero de los demás. Se le silencia… y se corre la cortina, que siempre tenemos circo del que hablar… famoseo, multimillonarios, religión y fiestas de carnaval… cuando el verdadero carnaval es el de cada uno en su día a día. Un abrazo Ángel.

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