De papel de plata

EFFE es un grupo turolense que suena así de bien. De papel de plata es una de las canciones de su primer disco titulado Cuentos de invierno.

 

 

 

Hoy quiero volver a trastear contigo. ¡Joder, no me acuerdo si era trastear o enredar! En todo caso tú sabes a qué coño me refiero.

¿Cuántos rombos tiene ese verbo que no sé conjugar y cuyo infinitivo es una tortura circular? ¿En qué tipo de papel has envuelto tus sentimientos para que no transpiren y en qué papeles están ocultos tus recuerdos? Papel de estraza. ¡Joder, no me acuerdo si era de estraza o era de plata! En todo caso tú sabes a qué coño me refiero.

A la hora que quieras, sabes que estaré en el balcón aguardando los besos que calman mi tormenta, mi tempestad, mi veneno. Sabes que acepto todos los retos, sabes que a mí no me vence el sueño, ni tampoco me derrotan los sueños. Solo tú eres mi sueño y mi pesadilla, mi victoria y mi derrota, eres mi bandera y los andrajos de mis restos.

Sabes que sé cómo parar las olas aunque nunca supe nadar. No sé guardar la ropa ni sé en qué cajón están las toallas para secar mi llanto después del baño. Sabes que sé enfriar al calor aunque nunca quise aprender a patinar. No sé patinar pero resbalo a diario cien millones de palabras equivocadas y destilo sinrazones si me bebo los mares adecuados.

Sabes que no sé, sabes que todo lo hago mal, que la luna es la única que me puede entender y solo si hace de ce y no es creciente. Sabes que no puedo vivir sin los abrazos que iluminan mi noche, sin la noche que oscurece mis días, sin los días que amanecen a escondidas derrotando lunas de mentira en batallas de papel de plata. ¿Eran de plata los abrazos o eran de estraza?

Soy tu peor postor, el mejor impostor, tu cero a la izquierda, nada. Me gusta mecerme en el pico de la luna cuando hace de de y no está menguando y columpiarme en las estrellas cuando las ocultan tupidas nubes. No me gustan los gatos en los callejones ni los maullidos de los poetas que riman por soleares. Y el eco ya ni siquiera repite las palabras que mi garganta grita cuando mi voz se desgañita pidiendo ayuda, un cable, una soga para ahorcarme.

Sabes que es dolor todo lo que trazas. ¡Joder, no me acuerdo si era dolor o calor! En todo caso tú ya sabes a qué coño me refiero. Esta vez el tiempo perdido va de tu cuenta, de tu parte, pagas tú la próxima ronda que será la más cara. Lo dijo el bardo aquella noche del naufragio, el mismo espacio hay entre tú y yo que entre yo y tú; y yo esta noche sin barco suscribo sus palabras. Solo una pequeña diferencia existe, tus labios detienen a las olas, a las tormentas, a los océanos y al viento. Los míos apenas contienen al miedo. ¡Joder, no me acuerdo si era al miedo o al hielo! En todo caso tú ya sabes a qué coño me refiero.

Mi alma y tus caballos empañaron el cristal ayer, y hoy, aúllo en soledad desempañando de tristeza las imágenes. No te puedo rozar en invierno ni te puedo sudar en verano; ni quiero soñarte en primavera ni desnudarte de otoños. Quise cambiar el mundo, creí que era capaz. ¡Iluso insensato!, y te veo pasear abrazada por otro y mañana nada cambiará, todo será igual y a mí qué más me da. El último barco ha partido, una ola traidora lo ha golpeado y lo ha partido y los marineros preparan sus trampas, sus viejos trucos para jugar su último partido con ventaja de tahúr. Y ya está, el telón de acero cae. ¡Joder, no me acuerdo si era de acero o de papel de plata o de estraza! En todo caso tú ya sabes que es tu coño al que me refiero.

En tus abrazos de estraza van infinitos recuerdos.

En tus besos de Judas van mentiras disfrazadas de verdad.

En tu papel de plata van mis palabras al viento.

En la botella hay un mensaje en un idioma imposible de descifrar.

Anuncios

4 comments

  1. Qué bien escribe usted, señor Utrillas. A este relato sólo le falta un final feliz para ser perfecto aunque ya sé, ya sé. Ya sé que la vida es un relato que acaba mal 😉

    1. No, no escribo bien, y da igual, solo tres o cuatro personas leerán esto, todos ellos amigos que me juzgarán con vehemencia. Sobre los finales no tengo yo la culpa, escribo sobre cosas y casos reales, por tanto es la realidad la culpable, la vida que es una novela cuyo final es la muerte del personaje protagonista y por tanto siempre acaba mal.

  2. Hola Ángel. Bienvenido de nuevo… se te ha echado de menos. Has vuelto con mucha fuerza, con mucha intensidad. Poema sobre amor canalla, poema sin camisa con la que taparse, de miedos, inquietudes y pasión incontenible… me ha gustado. Gracias también por descubrirme a EFFE, me ha encantado, me lo he apuntado y buscaré más sobre ellos. Un abrazo Ángel.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s